Tenemos empleos que odiamos, para comprar mierda que no necesitamos.

trabajos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos

Esta frase de El club de la lucha podría haber sido mi eslógan personal durante los más de doce años que pasé atrapado en mi empleo anterior. Por supuesto, al principio pensaba que mi sueldo me proporcionaba cosas importantes: seguridad, estabilidad, libertad… Sin embargo, a medida que el trabajo se volvía repetitivo, el ambiente laboral se enrarecía y el estrés por la sobresaturación de trabajo me acompañaba a casa, empecé a ver las cosas de otra manera.

¿Cuánto cuesta en realidad el móvil que tengo? ¿El dinero que he pagado por él o el tiempo que necesité trabajar para conseguir ese dinero?

¿Cuántas cosas pueblan mis estanterías que tan sólo he usado una vez en mi vida, o lo que es peor, no he utilizado en absoluto?

Si nunca las hubiera comprado ¿Cuánto tiempo lleno de ira, gritos y frustración podría haberme ahorrado?

¿No sería mejor prescindir de esa clase de objetos inútiles y reducir el tiempo dedicado a trabajar? ¿No sería de ese modo mucho más libre de lo que soy ahora?

Señor empresario, he revisado mis gastos y he decidido vivir con menos ¿Puedo trabajar también menos horas para poder disfrutar las tardes con mis hijas?

Nain, para cuando te has dado cuenta, ya es demasiado tarde.

Nos venden el cuento de la felicidad, nos taladran con sus imágenes brillantes y alimentan nuestro deseo hasta que conseguimos un empleo que nos da acceso a sus preciados bienes. Nos hipotecamos, pedimos préstamos para coches, lavadoras o lo que haga falta y cuando llevamos un par de años dándole vueltas a la rueda de hámster miramos a todos lados, desesperados, anhelando la libertad perdida.

Doce años me costó recuperarla. (Gracias al inquebrantable apoyo de mi mujer).

Cuando ví aquella película siendo un adolescente, sin duda escuché la frase que encabeza esta entrada… Pero no la entendí en absoluto.

Mis artistas favoritos – Ronald Searle

Influencias de Monigotez - Ronald Searle

Hermosamente bizarras. Así describiría las ilustraciones de uno de los dibujantes satíricos más influyentes del siglo XX. Un trabajador incansable que vivía cada día como un milagro tras sobrevivir a la construcción del “ferrocarril de la muerte” como esclavo de los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.

Si sentís curiosidad, nada mejor que asomarse a Perpetua, un gran blog creado por el artista de Disney, Matt Jones, donde se rinde tributo a toda su obra. (O pinchar en el siguiente enlace)

El camino es la meta

Morir antes de llegar a la meta

Con 30 años soñaba con el día de mi jubilación. Por delante sólo veía un inmenso desierto de 13.505 días.
Seis años más tarde sin embargo, el desierto se ha convertido en vergel y cada día en un motivo de celebración.
Nada de esto habría sido posible sin asomarse al abismo y apostar en un salto sin red por las cosas que importan de verdad.